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viernes, 20 de marzo de 2015

LESIONES EN LOS MÚSCULOS ISQUIOTIBIALES Y EN LA CABEZA

Esguince de Músculos 

Isquiotibiales 

Las lesiones de los músculos isquiotibiales (situados en la parte de la pierna opuesta a la rodilla) son bastante habituales en el fútbol. La mayoría se producen sin que haya impacto ni contacto con otro jugador, al esprintar o acelerar.
Los síntomas varían en función de la gravedad, ya que se puede desgarrar o romper todo el músculo o solo partes de él. Las lesiones de los músculos isquiotibiales son más comunes cuando ya se ha tenido una y los músculos del muslo están débiles.


Síntomas y signos

• Estallido o chasquido en el momento de la lesión, un dolor repentino por la parte trasera de la pierna.
• Dolor, hinchazón y magulladura del muslo posterior.

• El andar se resiente, y la rodilla duele al flexionarla (doblarla).

Primeros auxilios
Aplicar el protocolo de protección, descanso, hielo, compresión y elevación al muslo lesionado (con la rodilla flexionada al máximo).



EN LA CABEZA

     No hay que subestimar nunca una lesión en la cabeza. En las lesiones de cabeza hay que tener en cuenta dos aspectos: primero, puede haberse producido una conmoción cerebral. Y segundo, en caso afirmativo la pregunta fundamental es si se puede volver a jugar sin peligro.

     Una conmoción es una lesión cerebral temida, ya que puede afectar a aspectos como la memoria, la concentración o la capacidad para resolver problemas, entre otros. En la vida real, no es nada sencillo darse cuenta de que se ha sufrido una conmoción. Al contrario de lo que suele creerse, no implica necesariamente perder el conocimiento. Puede causar confusión o desorientación temporal o espacial momentánea, o provocar dolor de cabeza, mareos, náuseas e inseguridad o pérdida del equilibrio.

      Ante la duda, debemos abandonar el campo. Siempre que recibamos un impacto en la cabeza es importante tener presente la posibilidad de que hayamos sufrido una conmoción. Si nos sentimos algo mal es mejor parar, aunque creamos que podemos seguir jugando. Para no correr riesgos, ante la duda debemos abandonar el campo.

     Ningún partido es tan importante como para tomar a la ligera una lesión de cabeza. Quizás seamos reacios a abandonar el campo en encuentros importantes o con incidentes de poca gravedad. Un breve examen en la línea de banda, el “Pocket SCAT”, ayuda a tomar una decisión. Para ello se observan los síntomas, se hacen preguntas y se lleva a cabo una prueba de equilibrio. Si aparece cualquiera de los síntomas descritos, es posible que hayamos sufrido una conmoción, y debemos abandonar el partido. Como norma general, este examen debe emplearse para todas las lesiones de cabeza.

  

Cuándo regresar a los terrenos de juego
       En general, la mayoría de las conmociones se curan solas transcurridos varios días. Durante este tiempo hay que guardar un reposo absoluto y abstenerse de realizar actividades que requieren concentración, como los mensajes cortos, los videojuegos o el aprendizaje. Una vez que los síntomas hayan desaparecido, una guía detallada nos permitirá reincorporarnos gradualmente a la práctica del fútbol. Si no se experimenta ningún síntoma, se tardará alrededor de una semana. ¡Nunca debemos regresar al campo si aún tenemos algún síntoma!

Guía detallada para reincorporarse a la práctica del fútbol tras una conmoción:
1. Ninguna actividad, reposo absoluto. En cuanto el deportista se halle asintomático, pasará al nivel dos. El deportista estará como mínimo un día en cada fase.

2. Ejercicio aeróbico ligero, como caminar o hacer bicicleta estática, sin entrenamiento de resistencia. Una vez que se lleve a cabo el paso dos sin síntomas, el deportista puede pasar al nivel tres. Si los síntomas reaparecen, el deportista debe volver al paso anterior y continuar.

3. Entrenamiento específico de la disciplina, introducción progresiva de ejercicios de resistencia en los pasos tres o cuatro. Una vez que se lleve a cabo el paso tres sin síntomas, el deportista puede pasar al nivel cuatro.

4. Ejercicios de entrenamiento sin contacto. Una vez que se lleve a cabo el paso cuatro sin síntomas, el deportista puede pasar al nivel cinco.

5. Entrenamiento de contacto previa autorización médica. Una vez que se lleve a cabo el paso cinco sin síntomas, el deportista puede pasar al nivel seis.


6. Jugar partidos.


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