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lunes, 23 de marzo de 2015

TRATAMIENTOS PARA LAS LESIONES DEPORTIVAS

         Aquí tienes algunas cosas que su médico podría recomendar para el tratamiento de la lesión.

Agentes antiinflamatorios no esteroideos (AINE)

        Los agentes antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como es la aspirina, el ibuprofeno, ketoprofeno o naproxeno son buenos ya que, estos medicamentos reducen la hinchazón y el dolor, y puede comprarlos en la farmacia.
Otro medicamento común es el acetaminofen. Este puede aliviar el dolor, pero no reducirá la hinchazón.



Inmovilización

        La inmovilización es un tratamiento común para las lesiones deportivas. Esta ayuda a mantener el área lesionada sin movimiento y previene mayor daño. Para inmovilizar las lesiones deportivas se usan cabestrillos, entablillados, yesos e inmovilizadores de piernas.


Cirugía

       En algunos casos, la cirugía es necesaria para corregir las lesiones deportivas. La cirugía puede corregir tendones y ligamentos desgarrados o colocar los huesos quebrados en posición correcta. La mayoría de las lesiones no necesitan cirugía.


Rehabilitación (Ejercicio)

        La rehabilitación es una parte importante del tratamiento. Esta incluye ejercicios que paso a paso ayudan al área lesionada a volver a la normalidad. Ciertos movimientos del área lesionada ayudan a mejorarla. La rehabilitación debería comenzar lo antes posible. Los ejercicios empiezan con una serie de delicados movimientos del área lesionada. La siguiente etapa corresponde al estiramiento. Después de un tiempo, se pueden añadir pesas para fortalecer el área lesionada.
        Mientras la lesión se cura, se va formando una cicatriz en el tejido. Con el tiempo, la cicatriz se encoge. Al encogerse se contrae el tejido lesionado. Cuando esto ocurre, el área lesionada se vuelve dura o rígida. Este es el momento en el que usted corre un mayor riesgo de lesionarse nuevamente en el mismo área. Debe practicar estiramientos musculares todos los días y también como parte del calentamiento antes de jugar o hacer ejercicio.
       No se debe practicar el deporte hasta que esté seguro de poder estirar el área lesionada sin que haya dolor, hinchazón o rigidez. Cuando vuelva a jugar, se debe comenzar lentamente e ir aumentando la actividad poco a poco hasta llegar a su condición normal.

Reposo

        Aunque es bueno empezar a mover el área lesionada lo antes posible, también se debe reposar después de una lesión. Todas las lesiones necesitan tiempo para sanar; el descanso apropiado ayuda este proceso. Su médico puede guiarlo para encontrar el equilibrio apropiado entre el descanso y la rehabilitación.

Otras terapias

         Otras terapias comunes que ayudan con el proceso de sanar las lesiones deportivas incluyen el uso de: leves corrientes de electricidad (electroestimulación), compresas frías (crioterapia), compresas de calor (termoterapia), ondas sonoras (ultrasonido) y masaje.

       

ALGUNAS DE LAS PEORES LESIONES DEL FUTBOL

     Las lesiones son hechos que han marcado las carreras de grandes futbolistas; incluso su retiro. Si bieb algunas lesiones son mala suerte y otras se producen por la mala intención del oponente, lo cierto es que son parte del fútbol, y muchas de estas terminan llevandose el protagonismo del partido. A continuacón te mostrare imágenes impactantes de,  algunas de las peores lesiones en la historia del futbol.


  • David Busst. Esta lesión es considerada una de las más escalofriantes fracturas que jamás se haya visto en un campo de fútbol profesional. El defensa del Coventry City, David Busst, chocó fuertemente con Denis Irwin, del Manchester United, en un partido de la Liga inglesa de 1996. Como consecuencia, la pierna derecha de Busst fue destrozada, sufriendo una fractura doble de tibia y peroné. Fue tan grave la rotura, que el hueso perforó la piel del jugador, derramándose tal cantidad de sangre, que la cancha tuvo que ser limpiada. El rostro del arquero del United, Peter Schmeichel, testigo de la situación, reflejaba fielmente la gravedad de lo que ahí estaba sucediendo. Precisamente, este portero requirió ayuda psicológica posteriormente. Fue tan estremecedor el golpe, que la BBC se negó a pasar repeticiones para no “herir la sensibilidad de la afición”. Ni las 26 cirugías que le realizaron posteriormente pudieron salvarle su carrera. David Busst nunca más volvió a jugar profesionalmente.



  • Oupa Ngulube. El jugador del Carara Kickis, de la segundadivisión de Sudáfrica, Oupa Ngulube, vivió una de las peores patadas de las que se tiene registro visual en la historia del ftúbol. El ataque se lo propinó Félix Musasa, del Black Aces, quien en ningún momento tuvo la intención de ir por el balón. La patada le significó a Ngulube una grave fractura de tibiia y peroné, que lo alejo por un año de las canchas. Musasa fue expulsado del campo de juego, pero la intención de la jugada y la gravisima consecuencia de este verdadero "planchazo", hicieron a muchos pensar en una sanción mayor.




  • Tab Ramos. En el partido válido por los octavos de finales de la Copa del Mundo de EE. UU ‘94 y con evidente mala intención, el defensa brasileño Leonardo de Araújo le propinó un fuerte codazo al estadounidense Tab Ramos, que lo dejó prácticamente convulsionado en el suelo. La agresión le supuso a Ramos una fractura de cráneo que lo tuvo apartado por un largo tiempo. Leonardo fue expulsado de la cancha de juego, recibiendo un castigo de cuatro partidos, lo que le significó quedarse fuera de la Copa por el resto de la competición. La sanción significó en ese entonces la prohibición más larga impuesta en la historia de Copa Mundial, pero fue rápidamente superada por el defensor italiano Mauro Tassotti, suspendido por ocho juegos tras fracturarle la nariz al delantero español Luis Enrique en los cuartos de final de ese mismo torneo.



  • Francesco TottiFrancesco Totti, uno de los máximos ídolos de la Roma, sufrió una gravísima lesión en febrero de 2006, en un encuentro contra el Empoli F.C, válido por la Italian Championship. El fuerte golpe le ocasionó una fractura del peroné y una lesión de los ligamentos del tobillo izquierdo que lo tuvieron tres meses fuera de las canchas. En mayo de ese año regresó al campo de juego pero desde entonces, juega con una placa de metal y unos diez tornillos en el tobillo.



  • Djibril Cisse. El delantero francés Djibril Cisse sufrió una grave fractura durante el Mundial de Alemania que lo dejó fuera de la Copa del Mundo. Habían pasado recién 10 minutos de partido, cuando Cisse chocó violentamente con el defensor del seleccionado de China, Zheng Zhi, que lo hizo perder el equilibrio. La caída le produjo, para mala suerte del jugador, una fractura de tibia y peroné. Cisse ya había sufrido una lesión similar jugando con el Liverpool, luego de una entrada asesina de Jay McEveley del Blackburn Rovers.



  •  Elfraín Juárez. El defensa mexicano Efraín Juárez jugaba en el América cuando sufrió una lesión que a todos dejó con los pelos de punta. Durante el partido frente a Correcaminos, una mala caída le provocó una luxación del codo del brazo derecho. Los servicios médicos del América ingresaron inmediatamente al terreno de juego para acomodar el brazo de un futbolista que se encontraba en evidente estado de shock.


  • Luc Nilis. El delantero belga Luc Nilis había recientemente fichado por el Aston Villa en el año 2000. Su carrera era prometedora y ya lo había demostrado en las 56 oportunidades que jugó por la selección de Bélgica, o cuando formó una excelente pareja de ataque con Ruud Van Nistelrooy en el club holandés PSV Eindhoven. Pero un choque con el meta del Ipswich Town, Richard Wright, le rompió la tibia y el peroné y con ello su brillante etapa por el fútbol profesional. La carrera de Nilis había terminado.
  • Eduardo Da Silva. Para muchos, la lesión sufrida por Eduardo Da Silva es una de las peores que se recuerde. Mientras jugaba un partido por el Arsenal en febrero de 2008, recibió una fuerte entrada del defensa del Birmingham City, Martin Taylor. La fuerza desmedida del defensa le provocó una seria fractura en su pierna, mientras que su tobillo se dislocó. Taylor recibió la tarjeta roja en forma inmediata, mientras que Da Silva se demoró casi un año en recuperarse. En enero de 2009 volvió a las canchas, completamente recuperado

  • Ewald Lienen. No sólo las fracturas son impactantes. Así lo demostró la horrenda herida sufrida por el volante alemán Ewald Lienen en 1981, tras una criminal entrada del defensor del Werder Bremen. La herida, de unos 25 centímetros de extensión, fue tan profunda que le dejó ver hasta los huesos del muslo derecho
  • Aydin Yilmaz. Este caso es recordado tanto por la seriedad de la lesión, como por la reacción del rival. El jugador del Galatasaray, Aydin Yilmaz, sufrió una fuerte fractura de su pierna izquierda ocasionada en una jugada dividida frente a Aydin Sakatlanmas, en un partido válido por la Copa de Turquía. Mientras uno se torcía de dolor, el propio rival no pudo contenerse, arrodillándose en el campo de juego para llorar desconsoladamente, en una escena pocas veces vista.

  • Ronaldo. Probablemente la lesión más recordada sea la sufrida por  Ronaldo durante  su paso por el Inter de Milán. El brasileño sufrió la rotura del tendón rotuliano de la rodilla derecha que lo dejó fuera de las canchas por seis meses.

viernes, 20 de marzo de 2015

LESIONES EN LOS MÚSCULOS ISQUIOTIBIALES Y EN LA CABEZA

Esguince de Músculos 

Isquiotibiales 

Las lesiones de los músculos isquiotibiales (situados en la parte de la pierna opuesta a la rodilla) son bastante habituales en el fútbol. La mayoría se producen sin que haya impacto ni contacto con otro jugador, al esprintar o acelerar.
Los síntomas varían en función de la gravedad, ya que se puede desgarrar o romper todo el músculo o solo partes de él. Las lesiones de los músculos isquiotibiales son más comunes cuando ya se ha tenido una y los músculos del muslo están débiles.


Síntomas y signos

• Estallido o chasquido en el momento de la lesión, un dolor repentino por la parte trasera de la pierna.
• Dolor, hinchazón y magulladura del muslo posterior.

• El andar se resiente, y la rodilla duele al flexionarla (doblarla).

Primeros auxilios
Aplicar el protocolo de protección, descanso, hielo, compresión y elevación al muslo lesionado (con la rodilla flexionada al máximo).



EN LA CABEZA

     No hay que subestimar nunca una lesión en la cabeza. En las lesiones de cabeza hay que tener en cuenta dos aspectos: primero, puede haberse producido una conmoción cerebral. Y segundo, en caso afirmativo la pregunta fundamental es si se puede volver a jugar sin peligro.

     Una conmoción es una lesión cerebral temida, ya que puede afectar a aspectos como la memoria, la concentración o la capacidad para resolver problemas, entre otros. En la vida real, no es nada sencillo darse cuenta de que se ha sufrido una conmoción. Al contrario de lo que suele creerse, no implica necesariamente perder el conocimiento. Puede causar confusión o desorientación temporal o espacial momentánea, o provocar dolor de cabeza, mareos, náuseas e inseguridad o pérdida del equilibrio.

      Ante la duda, debemos abandonar el campo. Siempre que recibamos un impacto en la cabeza es importante tener presente la posibilidad de que hayamos sufrido una conmoción. Si nos sentimos algo mal es mejor parar, aunque creamos que podemos seguir jugando. Para no correr riesgos, ante la duda debemos abandonar el campo.

     Ningún partido es tan importante como para tomar a la ligera una lesión de cabeza. Quizás seamos reacios a abandonar el campo en encuentros importantes o con incidentes de poca gravedad. Un breve examen en la línea de banda, el “Pocket SCAT”, ayuda a tomar una decisión. Para ello se observan los síntomas, se hacen preguntas y se lleva a cabo una prueba de equilibrio. Si aparece cualquiera de los síntomas descritos, es posible que hayamos sufrido una conmoción, y debemos abandonar el partido. Como norma general, este examen debe emplearse para todas las lesiones de cabeza.

  

Cuándo regresar a los terrenos de juego
       En general, la mayoría de las conmociones se curan solas transcurridos varios días. Durante este tiempo hay que guardar un reposo absoluto y abstenerse de realizar actividades que requieren concentración, como los mensajes cortos, los videojuegos o el aprendizaje. Una vez que los síntomas hayan desaparecido, una guía detallada nos permitirá reincorporarnos gradualmente a la práctica del fútbol. Si no se experimenta ningún síntoma, se tardará alrededor de una semana. ¡Nunca debemos regresar al campo si aún tenemos algún síntoma!

Guía detallada para reincorporarse a la práctica del fútbol tras una conmoción:
1. Ninguna actividad, reposo absoluto. En cuanto el deportista se halle asintomático, pasará al nivel dos. El deportista estará como mínimo un día en cada fase.

2. Ejercicio aeróbico ligero, como caminar o hacer bicicleta estática, sin entrenamiento de resistencia. Una vez que se lleve a cabo el paso dos sin síntomas, el deportista puede pasar al nivel tres. Si los síntomas reaparecen, el deportista debe volver al paso anterior y continuar.

3. Entrenamiento específico de la disciplina, introducción progresiva de ejercicios de resistencia en los pasos tres o cuatro. Una vez que se lleve a cabo el paso tres sin síntomas, el deportista puede pasar al nivel cuatro.

4. Ejercicios de entrenamiento sin contacto. Una vez que se lleve a cabo el paso cuatro sin síntomas, el deportista puede pasar al nivel cinco.

5. Entrenamiento de contacto previa autorización médica. Una vez que se lleve a cabo el paso cinco sin síntomas, el deportista puede pasar al nivel seis.


6. Jugar partidos.


LESIONES EN LOS TOBILLOS Y RODILLAS

TOBILLOS

       Los esguinces de tobillo son las lesiones más habituales en el fútbol. Aunque quizás no se consiga impedir un primer esguince de tobillo, sí se pueden tomar precauciones para evitar sufrir más.

      Los esguinces de tobillo presentan normalmente una misma pauta. La mayoría se producen cuando la planta del pie se flexiona hasta dañar los ligamentos de la parte exterior del tobillo, por ejemplo en un choque contra un pequeño saliente dentro del campo o con el pie de otro futbolista al correr o caerse. Un mecanismo típico en el fútbol es una entrada en la que un jugador golpea la parte interior de la pierna del adversario y provoca que el pie de este se flexione.

        Existen además factores de riesgo personales, como la fortaleza del tobillo, la amplitud de movimiento y el control que se tiene sobre los movimientos. Estos factores de riesgo pueden mejorarse mediante ejercicios específicos.

      Un factor de riesgo importante es haber sufrido ya una lesión de tobillo. Un aparato ortopédico semirrígido o de suspensión ayuda a impedir que la distensión empeore, y debe llevarse durante varios meses. Además, se puede realizar un entrenamiento de equilibrio suplementario utilizando discos de tobillo o un rola bola.

      La mayoría de los futbolistas consideran el esguince de tobillo una molestia, pero es necesario proteger el tobillo para que no vuelva a lesionarse.


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Síntomas y signos de esguinces de tobillo:
  • Hinchazón: a los pocos minutos o paulatinamente, a lo largo de varias horas.
  • Dolor al intentar mover el tobillo y al caminar.
  • Agarrotamiento e incapacidad de poner todo el peso del cuerpo sobre el pie.


Primeros auxilios
       Aplicar al tobillo lesionado el protocolo de protección, descanso, hielo, compresión y elevación.


RODILLAS

       La lesión de rodilla más temida es el desgarro del ligamento cruzado anterior (LCA). Pero cualquier lesión de rodilla puede mantenerte apartado de los terrenos de juego o causar problemas a largo plazo.

       La rodilla es, junto con el tobillo, una de las articulaciones que los jugadores de fútbol se lesionan con más frecuencia. Los impactos directos (por entradas o por golpes) o indirectos (giros, torceduras) pueden afectar a ligamentos (particularmente al ligamento cruzado anterior), tendones o cartílagos.

       El LCA es uno de los principales ligamentos estabilizadores de la articulación de la rodilla que impide el movimiento excesivo de la parte inferior de la pierna respecto a la superior. El 70% de todas las lesiones de LCA ocurren sin contacto con otro jugador. Los lances del fútbol que más lesiones de este tipo provocan son las pisadas de frenado después de una carrera, los cambios súbitos de dirección, los aterrizajes con la rodilla y la cadera extendidas, o los lapsus de concentración.

       Si te desgarras el LCA, podrías perderte entre seis y nueve meses de competición como resultado de la lesión. En cerca de los dos tercios de todos los desgarros completos de LCA también se producen daños en otras estructuras de la rodilla. Los desgarros completos de LCA frecuentemente acarrean problemas a largo plazo, entre ellos la inestabilidad de la rodilla y la aparición temprana de artrosis en dicha articulación, un trastorno normal entre las personas mayores como consecuencia del envejecimiento.

       

Síntomas


  • Chasquido o crujido de la rodilla en el momento de la lesión.
  • Dolor, hinchazón, incapacidad para enderezar completamente la rodilla.
  • Incapacidad para hacer esfuerzo con la rodilla, que da la sensación de estar suelta o inestable.


Primeros auxilios
Aplicar a la rodilla lesionada el protocolo de protección, reposo, hielo, compresión, y elevación.

    

LESIONES MÁS FRECUENTES

      Son pocos los tipos de lesiones que componen el grupo de las lesiones propias del fútbol. Lógicamente, se localizan principalmente en las piernas de los jugadores. Por suerte, las graves son extremadamente raras.

      En todos los deportes se producen lesiones como consecuencia directa de las acciones y movimientos que les son propios. La gran mayoría de las que ocurren en el fútbol revisten un carácter muy leve o leve. Entre las más frecuentes destacan las contusiones musculares (magulladuras) y los esguinces en las articulaciones. 

       Aquí están algunos datos sobre las lesiones más frecuentes que podrías sufrir:

Tobillo
  • Lesiones en los tobillos: El esguince de tobillo es la lesión que más frecuentemente, con diferencia, se produce en el fútbol.

    Rodilla
  • Lesiones en las rodillas: Una de las lesiones más graves que se pueden sufrir en el fútbol es el desgarro del ligamento anterior cruzado de la rodilla. Sin embargo, también otros partes de la zona pueden resultar afectadas.

    Músculos isquiotibiales
  • Lesiones en los isquiotibiales: Los isquiotibiales son los músculos situados en la parte posterior del muslo. Sufren frecuentes lesiones como resultado de los cambios de velocidad y de los movimientos bruscos.

  • Lesiones en la cabeza: Lo más importante cuando nos encontramos ante una lesión en la cabeza es descartar la presencia de una conmoción. 


         A continuación te explicare mejor cada una de estas lesiones.


jueves, 19 de marzo de 2015

¿QUÉ SON LAS LESIONES DEPORTIVAS?

        “Las lesiones deportivas” son lesiones que ocurren durante la práctica de un deporte o durante el ejercicio físico. 
         Algunas ocurren accidentalmente. Otras pueden ser el resultado de malas prácticas de entrenamiento o del uso inadecuado del equipo de entrenamiento. Algunas personas se lastiman cuando no están en buena condición física. En ciertos casos, las lesiones se deben a la falta o escasez de ejercicios de calentamiento o estiramiento antes de jugar o hacer ejercicio. Las lesiones deportivas más comunes son:

  • Esguinces o torceduras de ligamentos y desgarros de músculos y tendones
  • Lesiones en la rodilla
  • Hinchazón muscular
  • Lesiones en el tendón de Aquiles
  • Dolor a lo largo del hueso de la canilla (tibia)
  • Fracturas
  • Dislocaciones.










¿Cuál es la diferencia entre lesiones agudas y lesiones crónicas?


          Existen dos tipos de lesiones deportivas: agudas y crónicas. Las lesiones agudas ocurren repentinamente mientras se está jugando o haciendo ejercicio. Las lesiones agudas más frecuentes incluyen esguinces de tobillo, distensiones en la espalda y fracturas en las manos. Los síntomas de una lesión aguda incluyen:

  • Un dolor grave repentino
  • Hinchazón
  • No poder apoyarse en una pierna, rodilla, tobillo o pié
  • Un brazo, codo, muñeca, mano o dedo que está muy adolorido
  • Dificultades en el movimiento normal de una articulación
  • Extrema debilidad en una pierna o un brazo
  • Un hueso o una articulación que están visiblemente fuera de su sitio.


       Las lesiones crónicas ocurren después de practicar un deporte o hacer ejercicio por un largo tiempo. Los síntomas de una lesión crónica incluyen:

  • Dolor mientras está jugando
  • Dolor mientras está haciendo ejercicio
  • Dolor leve incluso en reposo
  • Hinchazón.